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La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida también como Iglesia Mormona, o como Iglesia SUD (LDS, por sus siglas en Inglés, Latter-Day Saints), es la denominación más grande y reconocida del movimiento de los Santos de los Últimos Días. La Iglesia fue organizada como congregación religiosa en Palmyra, estado de Nueva York, EE. UU., por José Smith el 6 de abril de 1830, profesando seguir las enseñanzas de Jesucristo,[1] mas no se consideran parte de las tradiciones católicas, Ortodoxas, o protestantes, sino una restauración del "cristianismo primitivo", luego de que éste apostatara cerca de la muerte de San Pedro y los otros apóstoles, según sus seguidores. Esta corriente religiosa es la principal rama del movimiento de los Santos de los Últimos Días fundada por José Smith, quienes siguieron luego a Brigham Young como su profeta, poco después de la muerte de José Smith, al mismo tiempo que otras ramas, como la Comunidad de Cristo, iban naciendo con sus profetas y congregaciones. Ciertas ramas fundamentalistas, incluyendo polígamas, han surgido entre los seguidores de José Smith hasta el presente, la doctrina y ritos de los cuales no son avaladas por la iglesia SUD. La Iglesia se destaca por patrocinar el Coro del Tabernáculo Mormón, la Universidad de Brigham Young y porque su liderazgo fue influencial en la creación del estado de Utah, el estado número 45 de su país, lugar donde la Iglesia tiene su sede, principalmente en la ciudad capital, Salt Lake City. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ocupa el cuarto lugar en el amplio espectro religioso de los EE. UU. y sus líderes afirman que los miembros que han contraído matrimonio en el templo, tienen la tasa más baja de divorcios del país. El clero SUD, tales como presidentes de estacas, obispos, presidentes de rama, no percibe remuneración por su servicio en la Iglesia, además, la iglesia afirma ser transversal, es decir no distingue ni etnias, ni clases, ni profesiones, un obispo puede ser un presidente de directorio de una empresa o un conductor de bus interurbano, o bien un maestro de escuela rural. Actualmente, la Iglesia tiene 14 millones de miembros repartidos en diferentes países, incluyendo Latinoamérica y Europa, estableciendo congregaciones y templos a través del mundo.[2] [3] Los fieles de la Iglesia (comúnmente llamados Santos de los Últimos Días, SUD, o mormones) creen que Jesucristo guía la Iglesia por revelación dada al Presidente de la Iglesia, a quien consideran un profeta. HistoriaLa Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tuvo sus inicios cuando el joven José Smith (nacido el 23 de diciembre de 1805 en Sharon, condado de Windsor, estado de Vermont en los Estados Unidos) a la edad de 14 años, mientras vivía en Palmyra (Nueva York, Estados Unidos), dijo tener una visión celestial de Dios Padre y Jesucristo,[4] de la cual dijo: “Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí. (...) Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!"[5]
El joven Smith indicó que, en su vision, conocida en el movimiento Santo de los Últimos Días como «La Primera Visión», se le mandó a no unirse a ninguna iglesia pues todas estaban en error.[6] Smith comenzó desde ese momento a predicar que ésta y una serie adicional de teofanías le instruirían a organizar la iglesia de Jesús en épocas modernas. El Libro de Mormón (1823-1829)visitas angelicales, En el curso de los años que siguieron la primera visión. En una de estas, el 21 de septiembre de 1823,[7] Smith refirió que se le fue indicado dónde encontrar unos antiguos registros escritos en planchas de oro, cuyo contenido sería un compendio de la prehistoria de América. Se afirma en el libro, que un profeta llamado Mormón resumió hacia el año 385 dC muchos registros de los descendientes de un grupo de inmigrantes provenientes desde el antiguo reino de Israel, quienes llegaron navegando a América aproximadamente 600 años antes de Cristo, y que habrían dado origen en parte a los pobladores amerindios encontrados allí por los colonizadores Europeos. Todo ese compendio de historias, generación tras generación de las historias y creencias religiosas de los susodichos inmigrantes, fue recopilado en un solo libro, conocido hoy como El Libro de Mormón. Moroni, el hijo de Mormón, escondería el libro hacia el año 421 dC en una colina, actualmente conocida como monte Cumorah, en el Estado de Nueva York. En 1823, Moroni, ya un ser resucitado, en forma de ángel, se le apareció al joven Joseph Smith y le dijo que Dios quería que tradujese los antiguos registros. El Libro de Mormón también contiene el relato de la visita que Jesucristo realizaría a las américas después de su resurrección. En junio de 1829 Joseph Smith tramitó los derechos de autor del libro[8] y con la ayuda de Martin Harris, Oliver Cowdery y David Whitmer, el libro se publicó por primera vez a comienzos de 1830 en inglés y hacia 1886 en español y otros idiomas.[9] Organización de la Iglesia (1830)El 6 de abril de 1830 en Fayette, Condado de Séneca, (Nueva York), Smith y sus seguidores organizaron la Iglesia de acuerdo con las leyes del estado con un total de seis miembros.[10] En Septiembre de ese mismo año los primeros misioneros comenzaron a predicar el evangelio restaurado en Ohio y otros estados vecinos, incluyendo entre los nativos indígenas del Oeste de los Estados Unidos.[11] Muchos de los líderes prominentes de la Iglesia de la época fueron convertidos a fines de 1830, incluyendo, entre otros, Parley P. Pratt, Frederick G. Williams, John Murdock, Edward Partridge y Sidney Rigdon. De junio a octubre de 1830, Joseph Smith presentó a la nueva Iglesia, lo que habrían sido importantes revelaciones doctrinales, escribió una versión que refirió ser inspirada del Génesis y escritos de Moisés, incluyendo porciones de un libro que habría escrito el profeta antediluviano Enoc.[12] En diciembre de 1830, la Iglesia en Nueva York tenía más de 70 miembros bautizados en la nueva fe, y pocos meses después el número de conversos en Ohio superaba los de la sede en Nueva York. Por razón de la escalada persecución, la cual eventualmente causaría la migración de pioneros mormones al territorio de Utah, muchos de los líderes de la Iglesia en Nueva York y Pensilvania tuvieron que buscar protección en la seclusión. Oliver Cowdery servía de escribiente para José Smith del Libro de Mormón y, ocasionalmente, su esposa Emma Smith.[13] Muchos de los nuevos conversos, en especial los hombres, fueron enviados a servir misiones proselitistas y de liderazgo a otros estados durante los meses finales de 1830, misiones que durarían semanas a meses. Existen pocas evidencias tangibles de las visitaciones atribuidas a Smith hasta su muerte. En casi todas las visiones, Smith estaría solo, ocasionalmente Oliverio Cowdery y Sidney Rigdon le acompañaban. Cowdery y otra docena de hombres firmaron como testigos del Libro de Mormón, de haber visto las planchas de oro, visto al referido ángel Moroni y, en el caso de tres de ellos, oído una voz del cielo. Aunque hay discrepancias en los detalles entre los narrantes, no existen evidencias ni reportes de que alguno de estos testigos haya negado lo ocurrido.[14] Misión
Centro de Reunión Kohunlich Cancun.
La misión de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es invitar las personas a venir a Cristo y perfeccionarse en Él.[15] Esta misión tiene tres fases que ayudan a los miembros y a los que no lo son, a progresar más en su vida tanto de manera temporal como espiritual[16] y son el fundamento de las tradiciones y costumbres de la Iglesia: Primero "Proclamar el Evangelio";[17] desde su origen la iglesia ha sido conocida por sus programas misionales. Desde niño se les persuade e incentiva a los miembros de la iglesia para que sirvan una misión entre los 19 y 25 años. estos jóvenes salen de sus ciudades natales para prestar su tiempo y su esfuerzo no remunerado por dos años predicando el evangelio, cubriendo cada misionero el gasto de su servicio. Este gasto para los misioneros estadounidenses sale de sus fondos personales, mientras que los misioneros de muchos otros países emplean el fondo misional local, el cual retribuyen al final de sus misiones.[17] Segundo: "Perfeccionar a los santos, nombre que le dan a sus miembros; esta misión cuenta con multiples programas, como la orientación familiar, en la que los miembros de la iglesia se visitan unos a otros con el objetivo de fortificar el espíritu y acercar a la iglesia a los que se han separado de ella. Otro programa es la noche de hogar, establecida oficialmente en la iglesia los lunes por la noche, donde los padres en una reunión con la familia enseñan el evangelio en sus hogares.[18] Tercero: "Redimir a los muertos", llamada obra vicaria, importante desde los inicios de la Iglesia y exclusiva entre el cristianismo, incluye el bautismo por los muertos. Esta doctrina da importancia a proveer ordenanzas a los que ya fallecieron sin el conocimiento de Cristo.[19] El esfuerzo en busca de ancestros es primordial dentro de esta Iglesia[20] (para sus miembros), y es el fundamento de la contribución genealógica internacional de la Iglesia. Otras ceremonias en favor de los muertos, como el matrimonio eterno, ocurren en los templos de la Iglesia.[21] EstadísticasLa Iglesia cuenta con cerca de 14 millones de miembros en todo el mundo,[22] con 124 templos funcionando[23] y más de 27.000 unidades (congregaciones) llamadas barrios o ramas, los cuales asisten cada domingo a «capillas» en 160 naciones. Entre ellos hay más de 53.000 misioneros (la mayoría de entre 19 y 21 años de edad), cuya actividad proselitista dura dos años (las mujeres sirven misiones de año y medio, lo mismo que los matrimonios mayores).[24] Los centros de capacitación misional se encuentran en Provo, Utah, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Inglaterra, Guatemala, Japón, México, Nueva Zelanda, Perú, las Filipinas, España y Corea del Sur.[25] Más de la mitad de los miembros de la Iglesia asisten fuera de los Estados Unidos.[26] [27] Si bien la cantidad de miembros crece significativamente en casi todas partes del mundo, el porcentaje de retención de estos es sumamente débil en todos los países a execpción de Estados Unidos, donde la retención es del orden del 80-90% mientras que en países latinoamericanos es del orden del 10-15%. Grupos opositores señalan que este fenómeno se debe a la herencia cultural y al proceso de transculturación inherente en la forma de predicar de la iglesia en países que no son su país de origen, generando un conflicto con las costumbres de los conversos. Teología mormonaLos miembros de la iglesia S.U.D creen y practican en fe las siguientes creencias y doctrinas, entre otras: DiosLa Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días enseña que Dios es el Padre Eterno de la raza humana, que Jesucristo es el hijo de Dios y que junto con el Espíritu Santo, constituyen lo que es la Trinidad,[28] siendo éstos tres personajes individuales, unidos en uno solo propósito redentor. Todos hijos de Dios, forman parte de un Plan Divino en el cual desarrollan el potencial de llegar a vivir juntos para siempre, como familias, en la presencia de Dios, mediante la obediencia a las leyes y mandamientos divinos, y mediante su fe en Jesucristo como su Salvador.[28] Parte fundamental de ese plan divino es la doctrina de la vida premortal, en el que un concilio de los Dioses (el Eterno Padre y Jesucristo) participaron en la creación de este mundo,[29] y que los seres humanos tienen el potencial divino de llegar a ser dioses y diosas en un futuro Reino Celestial, por medio de la gracia de Jesucristo y el esfuerzo sincero del arrepentimiento y el seguir los mandamientos de Dios[30] [31] Se enseña también que, después del Juicio Final, los que reciban el Reino Celestial, el cuál les será dado a los merecedores de tal, tendrán hijos espirituales para glorificar al Eterno Padre y traerle gozo por medio de su progreso en las eternidades.[31] Atributos de Dios
Sobre Dios, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días además enseña que:
JesucristoComo su nombre lo indica, la Iglesia reconoce a Jesucristo como el Salvador y Redentor de la humanidad. Enseña que el Padre Celestial es el Padre en el espíritu de Jesucristo así como de los seres humanos, o sea que Jesucristo sería el hermano mayor de la humanidad en sentido espiritual, quien progresó por medio de su conocimiento y fe hasta llegar a ser un Dios desde la vida premortal. Los espíritus de los seres humanos son engendrados de Dios, pero Jesucristo es el único hijo de Dios en cuerpo físico tanto como en espíritu.[37] [31] Nefi, uno de los profetas del Libro de Mormón escribió: "Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados."[38]
OrdenanzasLos Santos de los Últimos Días (SUD) sostienen que las personas que cumplen con los mandamientos y participan en las ordenanzas del Evangelio, podrán obtener la exaltación: el máximo estado de felicidad y gloria en el reino celestial de Dios.
Los mormones distinguen dos tipos o clases de sacerdocio, cada uno con su propios atributos y obligaciones: a) Sacerdocio según el Orden de Melquisedec, este nombre deriva del sacerdote, rey de Salem, que se encuentra con Abraham quienle paga diezmos (Génesis 14:17-21), es más antiguo que el otorgado a Aarón. b) Sacerdocio Aarónico o levítico : Proviene del sacerdocio de Aarón (Hebreos 5:1-5) y es instuido en época de Moisés (Éxodo 28:1) El TemploActualmente la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuenta con 124 templos distribuidos en diversas partes del mundo. Los Templos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son considerados por sus devotos como la casa del Señor y los consagra para ese propósito.[19] [43] En ellos se realizan ordenazas sagradas tanto para los vivos como para aquellos que hayan fallecido. En todos los templos de la iglesia, las parejas son casadas en un matrimonio que durará por la eternidad, y no solo hasta que la muerte les separe, ceremonia a la que se le denomina el sellamiento eterno.[23] Una de las características de esta iglesia es que en sus templos se realiza el bautismo vicario, es decir, la obra bautismal por los fallecidos, así como otras ceremonias vicarias por familiares muertos que no tuvieron la oportunidad en vida de recibir estas ordenanzas, tales como la confirmación, matrimonios y el sacerdocio. Igualmente, los hijos son sellados con un vínculo eterno a sus padres.[19] Adicional a ello, en los Templos se ora por los afligidos y enfermos, en listas que se llenan ya sea por mandato telefónico o por presentar personalmente los nombres en su recibidor. Cada una de estas ordenanzas del templo son consideradas sagradas y se realiza bajo el poder y la autoridad del Sacerdocio. Los templos son considerados por los miembros como los lugares más sagrados y puros del mundo y solo las personas dignas pueden entrar en él. Los miembros de la Iglesia SUD requieren de un documento llamado Recomendación para el Templo, expedida tras la entrevista con 2 líderes de diferente cargo (obispo y presidente de estaca), quienes la expiden en demostración de la dignidad para entrar al Templo.[23] [43] Esta recomendación tiene un período de duración de dos años. Por otra parte, los templos son considerados bellas obras arquitectónicas.[43] Los mormones consideran que el Templo debe ser construido con los mejores materiales que se puedan hallar del mismo modo que Salomón lo hizo durante su mandato en Israel, no por presunción u ostentación, si no, por brindar a Dios lo mejor del estado terrenal como ofrenda y para que su Espíritu permanezca en un lugar apropiado. Una característica distintiva de los templos mormones es la instalación de una estátua dorada en la punta más alta del edificio, la cuál representa al Ángel Moroni.
Plan de SalvaciónCada persona que nace en esta tierra vino de una vida premortal con Dios, en donde se expusó la oportunidad de progresar en esta tierra para prepararse a recibir una plenitud de gozo en las eternidades, con Dios el Padre. Jesucristo es la figura central del Plan al proveer el método para redimir los pecados en la vida mortal a través de la fe y el arrepentimiento para alcanzar la exaltación junto a la familia. Este plan expresa que antes de nacer, tuvimos un concilio en los cielos con Dios y todos nuestro hermanos. Dios, en este concilio propuso un plan para hacer retornar a grey espiritual a su presencia. Nuestro Padre Celestial (Dios Padre) presentó un plan con el cuál, si somos fieles, podremos vivir con Él por siempre: vendríamos a la tierra, tomaríamos un cuerpo de carne y hueso y según nuestras propias decisiones, libre albedrío, y nuestra "utilización" de la Expiación, para arrepentirnos de nuestros pecados, volveríamos con Dios en el Reino Celestial (el máximo grado de gloria), el Reino Terrestre (el grado intermedio de gloria), el Reino Telestial (el nivel más bajo de gloria) o estaríamos con los hijos de perdición (con Satanás y sus seguidores, el el infierno). Para este plan necesitábamos a alguien que "pagase" por nuestros pecados, para que podamos arrepentirnos y volver a la presencia del Padre Celestial, puesto que sin alguien que pagase ese precio, no podríamos volver. Para eso, se presentaron 2 personajes, Jesucristo, que se ofreció para pagar por nuestros pecados, y dar toda la honra a Nuestro Padre Celestial. Muchos de nosotros aceptamos este plan y por eso estamos aquí en la tierra. El otro que se presentó, fue Lucifer. Su plan consistía en obligarnos a actuar bien, quitándonos nuestro albedrío de esta manera todos los espíritus volvieran a la presencia del Padre. A cambio de esto Satanás pretendía que Dios le diera toda Su honra. El Padre desechó este plan y aprobó el de Jesús, los que seguimos a Jesús y aceptamos su plan, somos todos los que vivieron, vivimos y han de vivir en la Tierra. Los que siguieron a Satán (un tercio de todos los espíritus congregados), son los espíritus malos que lo siguieron, los cuáles fueron echados de la presencia del Padre (junto con Satanás). Dichos espíritus son los que nos tientan para que hagamos el mal, satanás es miserable y pretende que seamos igual que él. Mas Jesucristo expió por nuestros pecados, haciendo posible la vuelta a la presencia del Padre Celestial. Satanás y sus huestes fueron expulsados de la presencia de Dios (1/3 de todas las huestes se fue con Satanás) y actualmente son solo espíritus (porque nunca van a tener un cuerpo de carne y hueso como nosotros) los que tratan de tentarnos para hacer el mal, ser miserables como el ángel de la perdición y no regresar con nuestro Padre Celestial. EscriturasJosé Smith enseñó, y desde entonces la creencia se ha mantenido, que el canon de libros sagrados no estaba cerrado y que Dios seguía revelando, cosas divinas, al hombre. La Iglesia acepta otros libros sagrados y revelaciones que complementan y clarifican a la Biblia.[44] Más aún, Dios puede dar revelaciones a quienes presiden la iglesia en el presente, así como revelaciones personales a cualquier hombre o mujer en cualquier lugar y situación y que cumpla los requisitos de la fe en Cristo, relacionados a sus vidas personales y familiares. Se sostienen a la Primera Presidencia y a los doce apóstoles de la Iglesia como profetas, videntes y reveladores. La BibliaTodos los Santos de los Últimos Días aceptan a la Santa Biblia como escritura sagrada,[44] y creen que sus profecías son verídicas, pero que hay algunas partes de la traducción de la Biblia que están incompletas o incorrectas.[45] Se estudia el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento en clases dominicales, llamadas Escuela Dominical. Se entiende que las escrituras son compendios de libros que manifiestan la voluntad de Dios por medio de sus respectivos profetas, y notan que existen otros libros que se mencionan en la Biblia que se han perdido. La revisión de la Santa Biblia, considerada la mejor traducida; totalmente aceptada y usada por los miembros hispano-hablantes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es "Reina Valera 1960". «Somos creyentes fieles y verídicos en el Señor Jesucristo y en Su palabra revelada por medio de la Santa Biblia.»
M. Russell Ballard[46]
El Libro de MormónEs un volumen de escritura sagrada, semejante en propósito y teología a la Biblia. Es una historia de la comunicación de Dios con los antiguos habitantes de las Américas.[47] El relato comienza 600 años AC, cuando el Señor mandó a un profeta llamado Lehi que saliera de Jerusalén con su familia, los cuales fueron conducidos a una tierra de promisión: Las Américas. Después de Lehi, el Señor llamaría a otros profetas: Nefi, Mosíah, Helamán, entre otros. Mormón fue uno de esos profetas y fue quien compendió los escritos de todos los profetas que le precedieron, en un libro, el cual es hoy El Libro de Mormón. Se predica que el libro testifica de la misión de Jesucristo, al igual que lo hace la Biblia.[44] El libro de Mormon es otro testamento de Dios Doctrina y ConveniosEste libro contiene escritos, considerados revelaciones modernas, dadas por Dios a Joseph Smith y algunos de sus sucesores. Contiene instrucciones sobre el sacerdocio, la obra misional, la obra de los templos, las glorias de las eternidades, y la obra a favor de los muertos, entre otras. La Doctrina y Convenios consta de 138 secciones o capítulos y 2 Declaraciones Oficiales, dadas a José Smith en su mayoría; aunque contienen también lo que se considera es la palabra literal de Dios o ángeles (Sec. 2, 122 y 136), ordenaciones (Sec. 13), visiones (Sec. 76, 110, 137 y 138), actas (Sec. 102), oraciones (Sec. 109 y 121), preguntas (Sec. 113), deberes y responsabilidades eclesiásticas (Sec. 123), epístolas (Sec. 127 y 128), instrucciones personalizadas (Sec. 129 a 131 y declaraciones (Sec. 134). La mayoría de las Secciones fueron recibidas por José Smith desde 1829 hasta su muerte. La Sección 135 relata la muerte del mismo, escrito por John Taylor el 27 de Junio de 1844. La última sección es una vision dada al Presidente Joseph F. Smith en el año 1918 sobre el mundo de los espíritus y la administración de la obra misional entre los muertos. La Perla de Gran PrecioTodos los Santos de los Últimos Días aceptan una colección de escrituras sagradas llamada «La Perla de Gran Precio». La misma consiste de «El libro de Moisés», «El libro de Abraham», «José Smith - Mateo» y «José Smith - Historia»: una selección de materias o temas de gran valor que se relacionan con muchos aspectos importantes de la fe y de la teología de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El profeta José Smith preparó estos temas y se publicaron en los periódicos de la Iglesia en su época y son considerados auténticos y parte de la palabra de Dios.[48] El Libro de MoisésConsiste en un libro corto, de ocho capítulos, que José Smith comenzó en junio de 1830[49] en el que afirmó haber traducido, con el poder de Dios, los escritos de Moisés de la Biblia, agregando partes originales que se habían perdido con el correr del tiempo. Equivale al comienzo del Génesis, y contiene un relato de la creación del mundo, la historia de Adán y Eva, la vida de Enoc (descendiente directo de Adán) y las condiciones que prepararon al mundo para el Diluvio. Relata el intento de Satanás de destruir el Plan de Salvación, y de como Jesucristo aceptó dicho plan en la vida premortal. El Libro de AbrahamA comienzos del siglo XIX, un arqueólogo italiano, Antonio Lebolo, encontró ciertos papiros en tumbas egipcias. Al morir se los dejó a Michael Chandler. El mismo los expuso en Estados Unidos en 1835. José Smith los compró con ayuda de los miembros de la iglesia en Kirtland por $2.400 y, con Oliver Cowdery y W. W. Phelps como escribas, tradujo los caracteres y jeroglíficos. Estas transacciones históricas se tornaron en cuestión de fe al dar José Smith a conocer la traducción de los manuscritos. Los escritos que presentó José Smith contienen un relato en primera persona, escrito por quien fuera el patriarca Abraham. En pocos capítulos, se narra la decisión de Abraham de huir de su casa, su viaje a Egipto, y diversas visiones que tuvo, incluyendo otra narración de la creación del mundo y el plan de salvación que fue presentado a los hijos espirituales de Dios en la vida premortal.[50] José Smith - MateoLibro de un sólo capítulo, forma parte de la corrección que José Smith afirmó hacer de la Biblia, con la ayuda divina. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días continúa utilizando la Biblia cristiana (sin los libros deuterocanónicos, aceptados por la Iglesia Católica, algunos los llaman "apócrifos" [26] (lo que significa que la discusión sobre estos textos está abierta), pero considera de importancia la corrección de José Smith. Sin embargo, ninguna de esas correcciones se encuentra en el canon de escrituras, excepto dos fragmentos: "El libro de Moisés" (explicado arriba) y el capítulo 24 de Mateo, cuya corrección se denomina "José Smith - Mateo".[51] José Smith—HistoriaSon selecciones del testimonio e historia oficial de José Smith que él preparó en 1838 y que se publicó en serie en el periódico Times and Seasons, en Nauvoo, Illinois, empezando el 15 de marzo de 1842.[52] Revelaciones ActualesLos fieles de la iglesia (comúnmente llamados Santos de los Últimos Días, SUD, o Mormones) creen que Jesucristo guía la iglesia por revelación dada al Presidente de la Iglesia, a quien consideran que es un profeta. Las revelaciones personales, no son consideradas escrituras, ni tienen la importancia de estas. Sin embargo, de acuerdo con la doctrina de esta Iglesia, José Smith enseñaba que cada persona tenía la responsabilidad de buscar a Dios por sí misma. Toda persona puede recibir revelación para su propia vida. Se sostiene, por lo tanto, que cuando Dios revela algo para todas las personas y la iglesia, lo hace a través de su profeta por medio del Espíritu de Dios,[53] guiada y probada por las enseñanzas de las escrituras. La iglesia y sus miembros consideran fundamental la revelación moderna de Dios, como una revelación que es constante. El presidente de la Iglesia da a conocer revelaciones e instrucciones en las «Conferencias Generales» semestrales. Es aceptado que, en caso de ser necesario, el presidente de la Iglesia de a conocer nuevas escrituras, oficiales y que se incorporan al canon ya existente, lo que sucedió por última vez en 1978. Aparte del presidente de la Iglesia, otros líderes de la Iglesia (apóstoles, setentas, presidentes de estaca, obispos) también pueden dar a conocer las revelaciones que reciban referente a las congregaciones a su cargo, las cuales no son aplicadas a toda la Iglesia, tampoco son agregadas a los libros canónicos (escrituras). Los Mormones creen que toda persona digna —hombre o mujer— independientemente de su relación con la Iglesia, puede recibir revelación de Dios, principalmente en forma de pensamientos y sentimientos, para ayudarles en sus responsabilidades, en especial en su vida personal y familiar. Así, por ejemplo, una madre podría recibir revelaciones que le ayuden a criar a sus hijos; un joven podría recibir una revelación sobre cómo llevar a cabo sus estudios, etc. La FamiliaLa familia es la unidad básica de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y la unidad social más importante que pueda existir tanto en esta vida como en la eternidad. Dios ha establecido la familia para que Sus hijos sean felices, para que puedan aprender principios correctos en un ambiente de amor y para que se preparen para la vida eterna. El hogar es el lugar idóneo para enseñar, aprender y aplicar los principios del Evangelio. Las familias pueden ser eternas. La Primera Presidencia de la Iglesia y el Consejo de los Doce Apóstoles aclaran: NOSOTROS, LA PRIMERA PRESIDENCIA y el Consejo de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, solemnemente proclamamos que el matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios y que la familia es la parte central del plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos.
LA FAMILIA es ordenada por Dios. El matrimonio entre el hombre y la mujer es esencial para Su plan eterno. Los hijos tienen el derecho de nacer dentro de los lazos del matrimonio, y de ser criados por un padre y una madre que honran sus promesas matrimoniales con fidelidad completa. Hay más posibi-lidades de lograr la felicidad en la vida familiar cuando se basa en las enseñanzas del Señor Jesucristo. Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y mantienen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo y las actividades recreativas edificantes. Por designio divino, el padre debe presidir sobre la familia con amor y rectitud y tiene la responsabilidad de protegerla y de proveerle las cosas necesarias de la vida. La responsabilidad primordial de la madre es criar a los hijos. En estas responsabilidades sagradas, el padre y la madre, como iguales, están obligados a ayudarse mutuamente. Las incapacidades físicas, la muerte u otras circunstancias pueden requerir una adaptación individual.A esta declaración se la conoce como: La familia:Una proclamación al mundo. http://www.lds.org/library/display/0,4945,2089-3-11-1,00.html Sacerdocio y ProgramasSe le confiere el Sacerdocio Aarónico y se avanza al oficio de: Diácono a un joven de entre los 12 y 13 años de edad, Maestro a un joven de entre los 14 y 15 años de edad, Presbítero a un joven de entre los 16 y 17 años de edad junto con aquellos mayores de 18 años que se preparan para recibir el sacerdocio mayor, dentro del sacerdocio mayor esta el oficio de Obispo que es el presidente del sacerdocio menor, lo recibe aquel que es llamado a dirigir una unidad denominada "barrio" dentro de la organización de la Iglesia. Se le confiere el Sacerdocio de Melquisedec y se avanza al oficio de: Elder a todo varón de 18 años en adelante, Sumo Sacerdote a aquel que recibe un "llamamiento" de dirigir dentro de la organización local de la Iglesia, Patriarca, Setenta, y Apostol, estos dos últimos son llamados "Autoridades Generales". Enseñan que "Que los derechos del sacerdocio están inseparablemente unidos a los poderes del cielo, y que éstos no pueden ser gobernados ni manejados sino conforme a los principios de la rectitud." (DyC 121:36). También tienen programas para todas las edades, esta la "Primaria", para niños y niñas desde 18 meses a 11 años, "Hombres y Mujeres Jóvenes", para los jóvenes y jovencitas de 12 a 17 años, la "Sociedad de Socorro", para las mujeres de 18 años o más, y las reuniones del Sacerdocio, para varones de 18 años en más, que posean el Sacerdocio de Melquisedec (Sacerdocio Mayor). Véase también: Fondo Perpetuo para la Educación
Disciplina y posturasLos Santos de los Últimos Días se reivindican cristianos, y por lo tanto seguidores de las enseñanzas de Jesucristo. La doctrina prescribe ayudar a los demás, ser honestos, ser serviciales y dignos de confianza. Insisten en el matrimonio y la familia; en su tradición, pueden durar después de la muerte si se casan en el Templo o se sellan en éste después del casamiento, y creen en llegar vírgenes al matrimonio y ser completamente fieles al cónyuge. Artículos de Fe.José Smith declaró en la sección 138 de Doctrina y Convenios, los postulados de fe de esta organización.
Ley de castidadLa iglesia incentiva a sus miembros a que sean castos y puros con respecto de sus cuerpos y apetitos carnales. Desde pequeños, se les enseña a los miembros a mantener una conducta casta y pura, esto es, a abstenerse de relaciones sexuales hasta el momento de consumar el matrimonio. Y durante el matrimonio solo pueden mantener relaciones con su conyuge legalmente casados ante la ley civil. De esta manera se orienta a los matrimonios mormones a ser fieles y de preservar la integridad de la familia. La violación de esta ley realmente puede traer graves consecuencias a su vida personal, paz interior e integridad espiritual y eventualmente puede aplicarse la suspensión o excomunión del miembro transgresor. HomosexualidadVéase también: Homosexualidad y cristianismo
Los líderes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han reiterado que la homosexualidad no es un estilo de vida normal y que hay una distinción entre las inclinaciones y las conductas. Los sentimientos e inclinaciones homosexuales no son constituidos un pecado, sin embargo, las prácticas y conductas homosexuales si lo son.[54] Debido a que el propósito del matrimonio entre un hombre y una mujer es cumplir el mandamiento de Dios de multiplicarse en la Tierra, esto es, proporcionar cuerpos físicos para los espíritus que han aceptado la existencia terrenal como parte de su progreso hacia la eternidad, las relaciones homosexuales no cumplen ese fin y serían contrarias al Plan de Salvación. Se espera que todos aquellos que no pueden obtener un matrimonio así constituido vivan en estado celibatal.[54] Gordon B. Hinckley, uno de los presidentes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, hizo la siguiente declaración con respecto a la homosexualidad: "La gente nos pregunta acerca de nuestra posición con respecto a aquellos que se consideran 'gays' o lesbianas. Mi respuesta es que los amamos como hijos e hijas de Dios; aunque pueden tener ciertas inclinaciones que son poderosas y que pueden ser difíciles de dominar. La mayoría de la gente tiene inclinaciones de una u otra clase en diferentes épocas. Si ellos no actúan de conformidad con esas inclinaciones, entonces pueden seguir adelante como todos los demás miembros de la Iglesia. No es en sí el hecho de tener la condición de homosexual lo medularmente importante, son las practicas generadas y/o asociadas a esta conducta lo que constituye pecado a los ojos de Dios, en cuanto a la Ley de Castidad. Si violan la ley de castidad y las normas morales de la Iglesia, entonces están sujetos a la disciplina de la Iglesia, tal como los demás. Deseamos ayudar a esas personas, fortalecerlas, auxiliarlas en sus problemas y socorrerlas en sus dificultades; pero no podemos quedarnos sin hacer nada si se entregan a actividades inmorales, si intentan sustentar, por ejemplo, defender y vivir lo que llaman el matrimonio de personas del mismo sexo. Permitir semejante cosa sería restarle importancia tanto a la sumamente seria y sagrada base del matrimonio autorizado por Dios como al propósito mismo de éste que es el de tener hijos."
Conflictos internos y guerraLa Iglesia es una organización cristiana que proclama la paz, y nunca desde el pulpito de la Iglesia se ha animado a ir a la guerra. Algunos preguntan qué sucede en caso de guerra o conflicto interno; la Iglesia inculca respeto a la autoridad legalmente elegida, el respeto y la entrega como un fiel y leal ciudadano al país donde viva. Ningún miembro fiel se adherirá a movimientos extremos o ideas que sean en contra del evangelio de Jesucristo o en contra de la constituciónalidad y marco legal del país. -Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios- Si un miembro es llamado a las armas y parte a un conflicto, se espera que cumpla diligentemente con su patria; pero se insta además a orar muy fuertemente, para que su presencia en el teatro de operaciones sirva para los propósitos de Dios y de su país. Donde haya odio se pueda sembrar amor, donde hayan lamentos y lloro, se pueda aplicar palabras de consolación, esto es el amor de Cristo. Los actos de guerra en que pudiesen verse involucrados los miembros de la iglesia quedan sujetos al concepto de la obediencia debida al mando superior y de este modo quedan representados en ellos. Desgraciadamente en ocasiones los gobiernos toman decisiones equivocadas. Eso puede llegar a tener terribles consecuencias para los miembros de la Iglesia en ambos bandos. Por ejemplo en la Segunda Guerra Mundial, estaban en ambos bandos de la contienda. Sin embargo las personas individuales no son responsables de estas decisiones de los gobiernos. Aunque si se requiere que entre en un ejército se debe de atener a la mejor conducta posible. Doctrina y conductasOran a Dios el Padre en el nombre de Jesucristo en forma personal y familiar las veces que uno lo necesita al día, y también en sus reuniones. Estudian las escrituras en sus hogares. Pagan el 10% de sus ingresos como diezmo (los cuáles son empleados en construcciones y/o remodelaciones de Capillas, Templos,etc.), y ayunan una vez al mes, donando para los pobres el dinero que se hubieran gastado en comida. Se reúnen en la Iglesia los domingos para recordar por medio de la Santa Cena el sacrificio de Jesucristo. Muchos de ellos tienen cargos en la Iglesia, los cuales son temporales y gratuitos, esto es, Obispos, secretarios, consejeros, presidentes. Solamente los Doce Apóstoles y el profeta y sus dos consejeros tienen cargos vitalicios, pero no por dinero. Los varones salen a una misión proselitista a los 19 años de edad, la cual tiene dos años de duración (año y medio para las mujeres y matrimonios mayores, los cuales también pueden salir en misiones proselitistas). Se los reconoce fácilmente por una placa negra que dice "Élder" (o "Hermana") y su apellido, y el nombre de la Iglesia. Ofrendas y diezmos.Los miembros fieles aportan con ofrendas de ayuno al dispensario de la iglesia en forma de dinero efectivo, el ayuno es un compromiso de aportar lo que no se consume en 24 horas, esto es privarse de comer y beber por ese lapso. Las ofrendas van en ayuda de los pobres y necesitados de la Iglesia. Los miembros fieles se comprometen a cumplir con el diezmo que es el 10% de sus ganancias, con este dinero se financia la obra misional, las imprentas, los programas de empleo y sus beneficios y en general a la administración y mantención de templos y capillas. El diezmo es considerado un mandamiento dentro de la doctrina mormona. La palabra de Sabiduría.La Palabra de Sabiduría es el nombre que se le da a una sección del libro de Doctrina y Convenios, escrita por José Smith en 1833, en donde se describe el código de salud recomendado por la iglesia.[56] La adherencia a las prohibiciones en el consumo de licor, café, té, el tabaquismo, y el uso y tráfico de drogas ilícitas es un requisito para el bautismo en la iglesia, para que sus miembros entren en los templos de la iglesia y una expresión de cometido a Dios.[57] La Palabra de Sabiduría es justificada en base a la analogía de que el cuerpo de un individuo es representación del templo de Dios.[58] En ella se incluye una lista de recomendaciones dietéticas, incluyendo el uso frecuente de granos, frutas y verduras y carnes en moderación.[56] A los consejos de salud incluídas en Doctrina y Convenios, se han añadido conceptos adicionales por las autoridades generales de la iglesia, considerados ahora parte de la Palabra de Sabiduría. Algunos consejos incluyen el ejercicio regular, el mejoramiento de la salud mental y física, etc. En la conferencia general de la iglesia SUD del 9 de septiembre de 1851, Brigham Young delcaró que las recomendaciones dentro de la Palabra de Sabiduría eran de ser tomadas como mandamientos para todo Santo de los Últimos Días.[59] La Palabra de Sabiduría es considerada un principio con promesa, por incluir un apartado con consecuencias o bendiciones físicas y espirituales a los que cumplan con la Palabra de Sabiduría.[58] AbortoLa Iglesia de Jesuscristo de los Santos de los Últimos Días se opone al aborto, catalogándola como "una maldad cruda",[60] "envilecedora y que inevitablemente provoca remordimiento, pesar y lamentación"[55] , incluyendo el aborto de embarazo avanzado.[61] Sin embargo, acepta el aborto en limitados casos, por ejemplo, si la concepción fue provocada por violación o incesto, cuando la vida de la madre está en peligro, según autoridades médicas competentes y en casos en que esté evidenciado que el feto padece defectos graves que no le permitirán vivir después de nacer. Aun así, en estos casos, se recomienda que la madre debe de reflexionar al respecto y buscar, junto con su familia y líderes eclesiásticos, la guía de Dios, antes de tomar una decisión.[55] [60] La Iglesia ofrece servicios de adopción, especialmente para matrimonios que tienen dificultades para tener hijos, y así lo requieran. La poligamiaEl controversial principio del matrimonio plural fue recibido por el profeta José Smith a modo de revelación, al cuestionar el justificativo por el cual Abraham y otros profetas bíblicos podían tener muchas esposas y concubinas,[62] y si la práctica se consideraba adulterio. La respuesta aparece descrita en la sección 132 del libro de Doctrina y Convenios -dada el 12 de julio de 1843- en la que se refiere que, tal como ocurrió con Abraham, Moisés, Salomón y otros en el pasado bíblico, "queda justificado; no puede cometer adulterio"[63] En octubre de 1843, Smith dio instrucciones a su secretario "de proceder judicialmente contra aquellas personas que estaban predicando, enseñando o practicando la doctrina de la pluralidad de esposas ... constantemente he dicho que ningún hombre tendrá más de una esposa a la vez, a menos que el Señor dicte lo contrario."[64] [65] Brigham Young y algunos de sus seguidores en el territorio de Utah practicaron la poligamia. El congreso de los Estados Unidos dictó una serie de resoluciones legales en 1862 en relación a la poligamia causando que muchos Santos de los Últimos Días fuesen encarcelados, perdieran propiedades y otras repercusiones por su adherencia al matrimonio plural.[66] Unos 45 años después de la revelación de José Smith, luego de que la constitución de su país hiciera ilegal el matrimonio plural, y después de años de seria turbulencia social por la práctica de la poligamia en Utah, Wilford Woodruff, en ese entonces presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, negó públicamente, el 6 de octubre de 1890, las acusaciones por parte de miembros del ministerio del interior de ese país, de que la Iglesia enseñaba y practicaba la poligamia, y que en la Iglesia no se permitía "a persona alguna su práctica."[67] [68] Gordon B. Hinckley, 15to presidente de la Iglesia aclaró públicamente en 1998, que hacía ya más de un siglo, "Dios reveló claramente a Su profeta Wilford Woodruff que la práctica del matrimonio plural debía suspenderse, lo cual significa que ahora está en contra de la ley de Dios. Incluso en los países en los que la ley civil o la ley religiosa permite la poligamia, la Iglesia enseña que el matrimonio debe ser monógamo y no acepta entre sus miembros a los que practican el matrimonio plural."[55] El Libro de Mormón enseña que el tener muchas esposas es una práctica inicua, causa heridas emocionales y que ningún hombre ha de tener salvo una esposa.[69] "Esta Iglesia no tiene absolutamente nada que ver con la gente que practica la poligamia; ellos no son miembros de esta Iglesia... Si a alguno de nuestros miembros se le sorprende practicando el matrimonio plural, se le excomulga, que es la pena más seria que la Iglesia puede imponer. Los que tal hacen no sólo contravienen directamente la ley civil, sino que quebrantan la ley de esta Iglesia".[55]
El arrepentimiento, una forma de progresarEl arrepentimiento, fundamentado en la fe que Jesucristo tiene el poder de perdonar pecados, es uno de los más importantes baluartes y mecanismos del evangelio de Cristo enseñado en la Iglesia SUD (Santos de los Últimos Días) para que un miembro pueda progresar espiritualmente.[70] Al enseñar que a toda persona incurre en pecados o transgresiones, se le hace necesario el arrepentimiento de sus acciones erróneas, esto es, con un corazón quebrantado, un espíritu contricto y la firme determinación de dejar el error. No se enseña bajo el fundamento de inclemencia, sino uno de gracia y misericorida divina, un simbolismo de "volver a Dios".[71] La Iglesia maneja el término de pecados mayores, es decir, faltas graves a ciertos mandamientos de Dios y estatutos de la Iglesia, en el cual el mecanismo de reparación actúa en otra forma. Ocasionalmente, en especial tratandose de transgresiones de mayor calibre, como el adulterio, se requiere la confesión ante una autoridad presidente local, como un obispo. La iglesia no practica las confesiones públicas como método redentor de transgresiones morales.[72] Cuando esto no ocurre, es decir, no hay deseo de rectificar o reparar, cuando se ignora deliberadamente el alcance de los pecados, la Iglesia puede determinar la suspensión y/o la excomunión del miembro. Los términos «mormón» y «mormonismo»El término Mormón es por el Libro de Mormón, que identifica a la iglesia en la comunidad protestante y restauracionista. El término «mormonismo» se aplica de manera específica al «movimiento» social generado a partir de 1820 a raíz de esta Restauración progresiva del Evangelio desde el estado de Nueva York, en el Este estadounidense y en los años sucesivos por los estados de Ohio, Missouri, Illinois y Utah. Su influencia inicial también se sintió en Inglaterra y en algunas islas del Pacífico. Familiarmente se usa el sobrenombre «mormones» a sus fieles, sobrenombre derivado de su aceptación del Libro de Mormón. Aunque no lo consideran ofensivo, los miembros de la iglesia prefieren ser llamados Santos de los Últimos Días, que es el nombre formal con el que solicitan ser referidos en los medios. La iglesia originalmente se denominó Iglesia de Cristo en 1830, en 1834 se cambió a su actual nombre; pero despúes de la muerte de José Smith, hubieron divisiones y disenciones de miembros que no siguieron a Brigham Young y formaron sus propias ramas, muchas de ellas no prosperaron y se extinguieron. (Ver: « | ||||||||||||||||||||||